Durante el embarazo, no solo se sientan las bases de la futura relación entre los papás y el bebé. También se sientan las bases de su futuro bien-estar. Ya está demostrado que el desarrollo físico y neurológico, el metabolismo y la predisposición o la resistencia a una u otra enfermedad están determinados, o fuertemente condicionados, por lo que sucede durante los nueve meses de embarazo. Se trata de un período intenso y valioso, durante el cual no solo se forma el niño, sino también la madre, que en estos nueve meses tiene la posibilidad de concienciarse poco a poco del cambio y de su nuevo papel. Un nuevo rol que requiere, desde el principio, pensar en el bienestar, la salud y la seguridad de su hijo, ya desde el mismo momento en que empieza a pensar en la maternidad, modificando costumbres y estilos de vida en función de su nuevo proyecto.

Por supuesto, se trata de una gran responsabilidad, pero, por naturaleza, las madres poseen los recursos necesarios para asistir a sus hijos de la mejor manera. Es un don innato que solo puede mejorar gracias a la confianza de la mamá en ella misma y al apoyo, emocional y concreto, de las personas que la rodean. Hoy en día, la futura mamá puede ser la protagonista de su embarazo y su parto, gracias a la posibi-lidad de acceder a una asistencia respetuosa, así como a una informa-ción basada en la evidencia científica, que le permite tomar las mejores decisiones para su salud y la de su hijo, ganando confianza y seguridad en sus propias competencias (empoderamiento).